¡Llega el mejor gadget para detectar a los mentirosos! La máquina de la verdad electroshock evalúa la reacción del interrogado cada vez que se le formula una pregunta, de manera que si miente... ¡chispazo! Ya sabes que la verdad duele, pero si mientes, ¡¡¡te dolerá más!!! Si tienes algún amigo o conocido que presume de ser la persona más honrada y transparente del mundo, es hora de ponerlo a prueba. Convéncelo a someterse a este sencillo juego. Para ello debe colocar la mano derecha sobre el detector, que posee una serie de sensores que se encargan de evaluar el nivel de estrés, sudoración,... de la `víctima´. Para que no se retire cual gallinita ante la amenaza del calambrazo, la mano se fija con una cinta de velcro.
Mientras, otra persona reinicia la máquina con el botón `Reset´ y activa el botón de `Análisis´para que el dispositivo vaya recopilando señales vitales que luego pueda comparar con las lecturas que realice durante el interrogatorio.
Veréis como el nivel de mentira empieza a iluminarse secuencialmente y la unidad emitirá un tono de lectura completa. Todos los detalles quedan almacenados en el sistema. ¡¡Llega el momento del interrogatorio!!
Cada vez que hagáis una pregunta y vuestro amigo (o enemigo) responda, debéis pulsar el botón de análisis para que la unidad haga una evalución de la reacción del interrogado. Todo ocurrirá con un sonidito de fondo que os pondrá de los nervios pero que dará más emoción al juego. Cuando la máquina haya terminado de evaluar, los leds se iluminarán y marcarán si la respuesta dada es verdad o mentira.
Hay 5 niveles de mentira en total: 3 verdes y 3 rojos. Cuantos más leds se iluminen más te crecerá la nariz como a Pinocho, vamos que estás hecho todo un mentirosillo. Cuando digas una graaaaan mentira o hayas acumulado mentirijillas pequeñas, el castigo será inevitable y recibirás tu merecido. ¡¡calambrazo en la mano!
Al principio es recomendable realizar preguntas sencillas en las que no se pueda mentir para que la máquina recopile datos a través de la mano del interrogado. Puedes hacer preguntas del tipo `¿es verdad que te llamas nosecuantitos?´, ¿Es verdad que eres camarero?´. En fin, preguntas rutinarias de las que sepamos la respuesta.
Según se intensifica el interrogatorio, es hora de hacer las preguntas jugosas, pues la máquina ya dispondrá de información suficiente como para detectar las mentiras (y ya sabes lo que eso significa) ¡Tu víctima sufrirá unas electrizantes consecuencias!
Aprovecha para averiguar quién te roba las patatas fritas del plato
cada vez que vas a llenar la jarra de agua a la cocina. Adivina si tu
cuñada se quita años para parecer más joven o si la vecina del quinto
está locamente enamorada de ti... prepara tus preguntas y haz sudar la
gota gorda a tu víctima, pues tendrá que elegir entre decir la verdad o
recibir un pequeño `hormigueo´en la palma de la mano.
Ideal para fiestas con amigos. ¡Risas garantizadas! Eso sí, siempre de
buen rollito y sin llegar a discusiones.